26 enero 2010

Manpower observa un "brusco" descenso de la destrucción de empleo y más paro de larga duración

La economía española destruyó 217.000 empleos en el semestre comprendido entre abril y septiembre de 2009, cifra que contrasta con los 1,25 millones de puestos de trabajo que se perdieron en el semestre anterior, según un informe de Manpower, que destaca que este "brusco" descenso de la destrucción de empleo benefició sobre todo a los extranjeros.

Así, fueron los españoles los que se llevaron la peor parte, al soportar el ajuste de la ocupación, con 223.000 empleos perdidos en el segundo y tercer trimestre del año pasado. Por sectores, la industria mantuvo en este periodo su elevado ritmo de destrucción de empleo, con 185.000 ocupados menos, en tanto que la construcción "frenó considerablemente" su cuesta abajo, al perder 123.000 trabajadores, frente a los 430.000 que perdió en el semestre anterior.

Según Manpower, los datos de este informe ponen de manifiesto que el mercado laboral español, aunque prosigue su proceso de ajuste, ha sufrido un importante cambio en la dinámica del desempleo, caracterizado por la "contención de su deterioro", anticipando así "el final de la caída".

De esta forma, mientras que en el segundo y tercer trimestre de 2009 se registraron 113.000 nuevos parados, en el semestre anterior la cifra era nada menos que de 1.413.000 desempleados más. Esa "contención en el deterioro" del paro ha conducido a que la tasa de desempleo se estabilice en el entorno del 18%, después de escalar desde el 9,7% del primer trimestre de 2008.

El repunte del paro en el semestre lo absorbieron los trabajadores españoles, que aportaron 148.000 desempleados, cifra que se vio contrarrestada por los 35.000 parados menos que registraron los extranjeros.

MÁS PARADOS DE LARGA DURACIÓN.

Manpower destaca que la reducción en el avance del paro ha sido especialmente "intensa" entre los trabajadores de 25 a 44 años, grupo que hasta hace poco era el más afectado por el repunte del desempleo. Así, en el semestre de abril a septiembre, el número de parados comprendidos en estas edades se incrementaron en sólo 10.000 personas, frente a los 452.000 nuevos desempleados que sumaron en el semestre anterior.

No ha corrido la misma suerte el colectivo de parados de larga duración (aquellos que llevan más de un año en el desempleo), que ha visto aumentar su número un 2,8%, en contraste con la caída del 4,8% experimentada por los parados que llevan menos de un año sin trabajar.

Junto al cambio del empleo, la otra variable que, según Manpower, define la actual situación del paro son las modificaciones sufridas en la población activa, que ha experimentado un importante descenso en su número de incorporaciones, lo que apunta a un "endurecimiento del mercado laboral y un efecto desánimo" en la población que desea trabajar.