13 septiembre 2009

Una norma permitirá jubilar a casi 1.500 médicos en quince años

OVIEDO. El Gobierno regional lo tiene todo dispuesto para dictar una normativa que, sobre el papel, acelerará el proceso de relevo generacional entre los médicos de la sanidad pública asturiana y podría permitir la jubilación de unos 700 facultativos en la próxima década y de casi 1.500 en los próximos quince años, sobre una plantilla total que ronda los 3.400 profesionales.Sin embargo, la medida que establecerá en los 65 años la jubilación obligatoria de los médicos -salvo determinadas excepciones que recogerá la propia norma- se topará con un obstáculo no pequeño, y particularmente severo en algunas especialidades: el déficit de profesionales, un problema de ámbito nacional que puede cobrar una notable visibilidad si, por ejemplo, la gripe A azotara con fuerza el Principado y causara un elevado volumen de bajas laborales en las plantillas de facultativos.Además, el Colegio de Médicos de Asturias ha amenazado con llevar la normativa a los tribunales si se aplica con carácter retroactivo, es decir, si se intenta jubilar a todos aquellos facultativos que en el momento en que entre en vigor ya hayan cumplido los 65 años. Según Carmen Rodríguez, presidenta del Colegio, a los profesionales que ya hayan rebasado la citada edad se les ha de permitir -si así lo desean- prolongar su actividad hasta los 70, edad a la que la jubilación ya es obligatoria. También los sindicatos profesionales, y entre ellos el de médicos (SIMPA), han anunciado que «no permaneceremos impasibles» ante lo que consideran poner «en manos del Sespa todas las posibilidades para manejar discrecionalmente el acceso, el traslado y la jubilación del personal».La norma que estipula el retiro obligatorio a los 65 años en la plantilla del Servicio de Salud del Principado (Sespa) tendrá como formato legal un acuerdo del Consejo de Gobierno. La medida ya venía recogida en el plan de ordenación de recursos humanos que el Sespa consiguió sacar adelante a finales del pasado mes de julio con el apoyo de UGT y Comisiones Obreras. La jubilación a los 65 años ya figuraba en una ley de ámbito nacional, el Estatuto Marco del Personal Sanitario, pero no podía ser aplicada en Asturias debido a la carencia de una norma regional específica. En consecuencia, la Administración sanitaria se veía obligada a conceder una prórroga en la plantilla hasta los 70 años a todos aquellos que lo solicitaban, que entre los médicos son una mayoría a causa de las ventajas retributivas que les reporta.Fuentes sanitarias señalaron a este periódico que, en principio, confían en que el mencionado acuerdo de Gobierno entre en vigor antes de que finalice 2009. El Sespa está deseando que la norma reciba luz verde, pues con ella pretende «fomentar el equilibrio y renovación de las plantillas, al tiempo que posibilitar la entrada al sistema de los profesionales más jóvenes», según justifica el plan de recursos humanos. Desde la administración sanitaria se subraya que el principal motivo de preocupación de las autoridades radica en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), cuya plantilla está especialmente envejecida y afronta, además, el reto reorganizativo que conlleva el traslado a la nueva sede de La Cadellada.Pero la Consejería de Salud admite que la situación de la profesión médica en Asturias va a exigir «una aplicación muy prudente» de la futura normativa. Y es que un estudio elaborado por la propia Consejería reconoce que 12 de las 46 especialidades que se practican en Asturias sufrirán escasez de profesionales en los próximos diez años. Y lo mismo ocurrirá con tres áreas de trabajo que no tienen rango de especialidad.Según la presidenta del Colegio de Médicos, «es un contrasentido» aplicar la jubilación obligatoria a los 65 años «cuando hay déficit de médicos y la medida va a causar un déficit aún mayor». Carmen Rodríguez matiza que actualmente «no hay déficit de médicos», sino «una previsión de déficit en determinadas especialidades» que no requiere aumentar el número de alumnos que acceden a las facultades de Medicina, sino «distribuir mejor por especialidades a los médicos que salen». Similar es la postura de Pedro Riera, decano de la Facultad de Medicina de Oviedo, quien afirma que la escasez de facultativos «no es un problema general, sino de algunas especialidades y de algunas áreas geográficas». Se trata principalmente, añade el doctor Riera, de «un problema de redistribución».Sin embargo, el Gobierno regional ha ordenado a la Universidad de Oviedo que aplique un incremento paulatino de las admisiones, hasta llegar a 150 estudiantes de nuevo ingreso en el curso 2012-13. En el curso que comienza este mes, iniciarán Medicina 130 alumnos.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

como se hacen las cosas:

http://xuanxose.blogspot.com/2009/12/xubilaciones-de-melicos-y-groseria.html